El liderazgo se diseña desde el Board
Diseñar liderazgo es una decisión estratégica. No hacerlo, también lo es. Cuando el Board no asume activamente la conversación sobre el liderazgo que la organización necesita, esa definición no queda vacante. La toman otros factores: la urgencia, la inercia, la comodidad o el éxito pasado. Y rara vez esas variables están alineadas con el futuro.
En estos escenarios, las decisiones de incorporación ejecutiva suelen responder más a la continuidad que a la visión. Se eligen perfiles “que ya funcionaron”, estilos conocidos, liderazgos que generan menos fricción. El problema es que lo que funcionó antes no siempre es lo que el futuro necesita.
La ausencia de diseño consciente del liderazgo también se manifiesta en señales más sutiles: directorios que delegan completamente estas decisiones, procesos de búsqueda acelerados, conversaciones incómodas postergadas o definiciones poco claras sobre el verdadero alcance de los roles.
El impacto no es inmediato, pero es profundo. Se consolidan liderazgos que administran el presente, pero no construyen el futuro. Se refuerzan culturas que priorizan estabilidad por sobre evolución. Y se pierde la oportunidad de usar el liderazgo como palanca estratégica.
Diseñar liderazgo desde el Board no implica control operativo. Implica asumir responsabilidad sobre quién toma decisiones clave y con qué criterio lo hace.
En un contexto atravesado por la inteligencia artificial, el cambio permanente y la complejidad creciente, el rol del Board ya no es solo aprobar resultados. Es anticipar escenarios y garantizar que el liderazgo esté a la altura de lo que viene.
Porque cuando el Board no decide qué liderazgo necesita, el futuro se define solo.
Y rara vez lo hace a favor de la estrategia.
